El objetivo de este proyecto fue replantear el concepto tradicional de oficina. VITA debía convertirse en un lugar donde lo profesional y lo personal pudieran convivir de manera natural: un entorno corporativo diseñado no solo para trabajar, sino para permanecer, interactuar y sentirse en casa.
Con una superficie de 328 m² interiores y 150 m² de terraza, el proyecto se ubica dentro de un desarrollo de uso mixto (comercial y corporativo) en la Avenida Gómez Morín, en San Pedro Garza García. La ubicación privilegiada ofrece vistas hacia edificios emblemáticos y las montañas que perfilan el paisaje regiomontano, creando un entorno visual que enriquece la experiencia diaria de quienes lo habitan.
Redefine la manera de concebir los espacios de trabajo. No es solo una oficina: es un lugar pensado para vivir la jornada con tranquilidad, estilo y pertenencia.